DÍA 11: DURACIÓN DE LA ACTIVIDAD

¿Cómo siguen nuestros buenos propósitos? Espero que viento en popa. Si te sientes con ánimos de hacer más, hazlo, si no, mantengámonos firmes en nuestros principios, lo estamos haciendo muy bien.

Siguiendo con los Estatutos Societarios de nuestra empresa, lo primero que queremos determinar es cuánto tiempo queremos mantener viva nuestra empresa.

Generalmente cuando pensamos en dieta, pensamos que cuánto antes acabe mejor, porque tenemos el estigma del sacrificio que supone, de que cuanto más dure, más posibilidades tenemos de flaquear… Pero también sabemos que en cuanto abandonamos la dieta, llega el temido efecto yo-yo. Si, ahora ya sé que el apelativo se refiere a la subida  y la bajada del juguete, pero en mi calidad de rubia de bote, siempre he temido el efecto yo-yo en el sentido de convertirme en 2 veces yo 😉

Sin embargo si pensáramos en crear una empresa para cuidar de nosotros mismos, de nuestra salud, cuánto quisiéramos que durase?

Ya sé que cuando somos empresarios nos convertimos en autónomos, pero si tuviéramos que firmar un contrato de trabajo con nosotros mismos y nuestro peso y nuestra salud ¿Cómo nos gustaría que fuera nuestro contrato? ¿Indefinido, o por obra y servicio? Yo lo tengo claro.

Si miráramos la dieta desde la anterior perspectiva, como un sacrificio, me gustaría que el contrato fuera temporal, lógicamente. Pero desde la nueva perspectiva, si pienso en adquirir buenos hábitos, comer bien, cuidar mi salud, y encima disfrutarlo,… me gustaría que esa actitud  me durara siempre.

Por eso me parece tan importante el enfoque desde el que afrontemos la dieta, y el disfrute y el sacrificio que la misma conlleve. Por eso me parece tan importante minorar el impacto de los cambios de hábitos ahora, e irlos adquiriendo poco a poco, porque si nos sometemos a un sacrificio muy grande con la única contraprestación de la pérdida de peso, en el momento en el que lleguemos al peso que queremos, o en el momento en el que se produzca el estancamiento, fallará la ecuación. En cambio si lo vamos haciendo poco a poco, si el cambio abarca más que la única finalidad adelgazante, si en el proceso disfrutamos, aprendemos sin obsesionarnos y vamos mejorando el aspecto físico y el psicológico, lo que hagamos será justo lo que queremos hacer, y dejará de suponer un esfuerzo.

Si quieres jugar, te adjunto un modelo de cada contrato, indefinido o temporal. Tan solo tienes que imprimir las 2 primeras hojas, que son las que normalmente te dan cuando firmas un contrato de trabajo nuevo. Te propongo que rellenes el que prefieras:

https://www.sepe.es/contenidos/empresas/contratos_trabajo/asistente/pdf/indefinido/Indefinido.pdf

https://www.sepe.es/contenidos/empresas/contratos_trabajo/asistente/pdf/temporal/Temporal.pdf

Rellena los datos de la empresa, ponle un nombre, unos números, una dirección que te motiven. Cumplimenta tus datos. Estás creando tu propio “Diario de a gordo”. Imagina y diviértete haciéndolo.

Cumplimenta la cláusula tercera, la jornada de trabajo. De momento, entre leer cada capítulo, el ejercicio, el masaje y nuestros pequeños apuntes, no llegamos a media hora de dedicación. Puedes poner 3,5 horas semanales de lunes a domingo. Si en algún momento decides dedicar más tiempo, puedes modificar las cláusulas del contrato en base a ello. 😉

También quiero que nos marquemos una retribución por nuestro esfuerzo, rellenando la cláusula Quinta. Vamos a reducir nuestro presupuesto de caprichos y alimentos vacíos. Vamos a dejar de gastar dinero en productos dietéticos, pastillas, drenantes. Vamos a dejar de gastar dinero en comprarme una talla más porque la que tengo no me entra. Pero también necesitaremos comprar ropa y darnos algún capricho de otro tipo, ¿no os parece?. Pongamos por tanto una cifra por remunerar nuestro esfuerzo. No hace falta que sea demasiado elevada, tampoco estamos dedicándole tantas horas al trabajo 😉 Pero sí que de alguna manera tenemos que buscar compensar el esfuerzo que llevamos a cabo.

En la cláusula Sexta, nuestras vacaciones, vamos a prever cuantos días de asueto nos permitiremos a lo largo del año. Yo voy a marcar 30 días, en los que me permitiré delinquir sin ningún tipo de compungimiento. En el espacio libre de la segunda página iré apuntando todas las fechas de los delitos dietéticos. ¿Si delinquimos deliberadamente 30 días, pero nos comportamos los otros 335, cómo creéis que nos irá? 30 días supone que de cada 12 días puedo dejar de comportarme 1, 30 días supone que tengo muchas fiestas, celebraciones familiares, etc, en las que disfrutar sin agobiarme. Todo trabajador tiene sus vacaciones y puede evadirse de vez en cuando… ¿Qué es eso de que si te saltas la dieta fracasas? Sólo fracasamos cuando nos damos definitivamente por vencidos, nunca antes.

Abrid una carpeta en vuestro despacho, o en vuestra mesilla y guardad bien ese contrato. Os reportará muchos beneficios.

¡Ah! ¡Enhorabuena por el nuevo trabajo!

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